#4 | Buscando la relajación tocando encima de álbumes



Este confinamiento me hice con una tarjeta de sonido de dos canales y un par de micros y me he estado grabando mucho, y por ende, me he escuchado a mí mismo muchas horas. Al analizarme, he notado cierto tensión, sobre todo también al verme tocar en grabaciones de vídeo.

Esa relajación con la que vemos tocar a lxs grandes bateristas es producto de muchas horas de ensayo y práctica, y que en parte deriva de una total confianza en sí mismos a la hora de tocar el instrumento. Al ocurrir esto, suceden dos cosas. Un cuerpo relajado siempre va a aguantar más tocando, tanto en un concierto como a la largo de su vida, que uno tensionado. Y a la vez, esa relajación causa en cierta manera un mejor sonido de estos bateristas, y sobre todo, un sonido muy difícil de replicar si estamos encogidos, apretando la mandíbula, pensando en cada nota que tocamos, y digamos, impidiendo que fluya. Si bien esto es muy importante, es igualmente complicado e intangible de trabajar.


Personalmente, una de las maneras de mejorar esto ha sido tocar encima de álbumes enteros, pendientes de nuestra postura y nuestro sonido, preocupándonos de sonar bien y estar relajados, el cuerpo suelto y la mente calmada. Para hacer esto, tienes que dejar a un lado lo que comúnmente hacemos: buscar clavar cierto patrón, un fill específico o tocar simplemente al borde de nuestras posibilidades técnicas, lo que requiere demasiada concentración como para que ello suene verdaderamente musical, con ese fluir del que hablamos.

Coge un álbum que te sea familiar, pero ni que tengas trilladísimo ni que desconozcas, solo desentiéndete de las notas y focalízate en la musicalidad y la relajación.

Aquí tenéis a un tío que toca como si le costase nada de esfuerzo, y sin embargo, fluye como nadie.

En particular, aquí en este vídeo